
En el 2021, la UIF ordenó bloquear las cuentas bancarias de una veintena de empresas y operadores de la Mafia Rumana en Cancún.
Entre ellos se encuentra Alejandro Enrique Arcos Romero, que la UIF señala como uno de los dos principales operadores financieros de la Mafia Rumana de Florián Tudor.
La Mafia Rumana es investigada por el FBI y ha operado en 14 estados y 15 países.

Alejandro Arcos ayudó a blanquear estos recursos a través de la creación de 14 empresas que realizaron inversiones inmobiliarias y en casinos.
Lo más grave de todo es que, según la UIF, algunos de los inmuebles comprados con estas ganancias posiblemente eran utilizados para la trata de mujeres provenientes de Europa.
Según la acusación, esta Mafia obtuvo 1,200 millones de dólares a través de la clonación de tarjetas de crédito, sobre todo de turistas extranjeros en México y donde curiosamente estuvieron involucrados políticos del partido verde ecologista del estado de Quintana Roo
A pesar de que estas acusaciones llevaron al bloqueo de las cuentas bancarias de Alejandro Arcos de 2021, ha sido identificado como particular de Rafa Marín por los periódicos mas influeyentes de México, Reforma y El Universal.
Apenas en mayo de 2026, el operador de la Mafia Rumana actuó como representante de Mollinedo ante el IMPI y solicitó la inscripción de la marca “Rafa Marín”, como parte de sus actos anticipados de campaña por la gubernatura de Quintana Roo.

DOCUMENTO DOS

PAGO DE SERVICIOS DEL IMPI

Con información de NarcoPoliticos (Pie de Nota).


