
*Con el respaldo de la cúpula morenista como ahijado de Adán Augusto López y protegido de Rafael Marín Mollinedo, el presunto “servidor” de la mafia huachicolera, Farid Rentería busca afianzar su candidatura a la presidencia de Playa del Carmen pese a los crecientes cuestionamientos sobre la procedencia de sus apoyos
*Detrás de su repentina irrupción pública opera una densa red de vínculos político-familiares que conectan directamente con operadores clave de la 4T, contratistas favorecidos y dudosas transacciones notariales en Tabasco
*Al señalamiento por propiedades no declaradas y el uso asistencialista de organizaciones locales se suman disputas comerciales ante el IMPI y la persistente opacidad sobre su paso por la administración pública
Playa del Carmen.- El Sol Quintana Roo exhibió los vínculos político-familiares de Farid Alfredo Rentería Bejos, quien se ha empecinado en ser candidato por Morena a la presidencia municipal de Playa del Carmen, apuntan a lazos estrechos que concluyen en su cercanía con Adán Augusto López Hernández involucrado con el “Cartel de la Barredora”, senador de la República, quien siendo notario en Tabasco avaló los negocios turbios de Amílcar Olán Aparicio, el contratista favorito de la 4T y amigo de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con revisiones efectuadas por Sol Quintana Roo, Rentería Bejos, excoordinador estatal del programa Jóvenes Construyendo el Futuro y protegido de Rafael Marín Mollinedo, quien guarda vínculos con la mafia rumana, está casado con Tatiana Buendía Medina, sobrina de Gonzalo Humberto Medina Pereznieto, quien fuera socio de la Notaría Número 27 de Villahermosa, cuya titularidad recae en Adán Augusto López Hernández.
Ambos, en 2020, avalaron la enajenación de un predio en Villahermosa a favor de Amílcar Olán Aparicio, vendido por un millón 500 mil pesos por Luis Carlos Vizcarra Millán, un empresario petrolero contratista de la 4T que fue privado de su libertad por un comando armado en noviembre de 2024 en el residencial Allegranza, de Playa del Carmen, sin que hasta la fecha se sepa de su paradero.
Tatiana Buendía también guarda vínculos con Floricel Medina Pereznieto, su otro tío, quien fuera alcalde de Villahermosa por el PRI de 2004 a 2006 y que fue señalado de haber utilizado recursos de la empresa Comercio Internacional en Red S. A. para financiar su campaña, de acuerdo con testimonios periodísticos.
Los vínculos político-familiares de Farid Rentería concluyen siempre en la cúpula del poder político actual morenista, matizado por la presencia de Rafael Marín Mollinedo, Adán Augusto López Hernández y Amílcar Olán Aparicio. Este último ha sido beneficiado con jugosos contratos, como el otorgado por más de 295 millones de pesos para el surtido de medicamentos en Quintana Roo a través de su empresa Romedic, señalada de haber sido favorecida también con contratos millonarios similares en Chiapas y Tabasco.
Actualmente, Tatiana Buendía Medina encabeza la hechiza «Fundación Faro», una organización que apareció de la noche a la mañana en Playa del Carmen y que disfraza la ayuda social con la finalidad de alcanzar votos a favor de su esposo. Además, desde esa posición, ha llenado de bots las redes sociales para favorecer la campaña adelantada de Rentería.
En poco tiempo, tras su irrupción en Playa del Carmen, Tatiana Medina Buendía ha adquirido una propiedad en Cozumel, en la avenida 100, entre calles 2 y 4, a un costo de un millón y medio de pesos, de acuerdo con la consulta del folio real 16377 en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio.
Pero la anterior propiedad no aparece en la declaración patrimonial de Farid Rentería, en la que se solicitan las adquisiciones del cónyuge del funcionario en cuestión mientras ocupó el cargo de la coordinación de Jóvenes Construyendo el Futuro.
La adquisición de esta propiedad es uno más de los claroscuros de Rentería, pues recuerda al ocultamiento de propiedades que efectuó en su momento Rafael Marín Mollinedo en Puerto Cancún documentada por Latinus.
NEGOCIOS CHUECOS DE FARID RENTERÍA
No es casualidad que Farid Rentería haya aparecido en la escena pública de repente tras ser un completo desconocido en Playa del Carmen. Trae detrás de sí una aureola que lo impulsa en su camino por hacerse del poder como una obsesión que apadrina Rafael Marín Mollinedo con sus vínculos con los hijos de AMLO y los negocios turbios que guardan.
La ambición de poder de Farid Rentería se deja ver en la constitución de una de sus empresas, «Tequila Mil Imperios», una sociedad mercantil fundada en Guadalajara, Jalisco, donde mantiene un pleito por apropiarse del registro de marca por uso de símbolos con otra empresa que anteriormente ya explotaba dichos signos en el envasado de la bebida alcohólica.
«Tequila Mil Imperios», la empresa que maneja Farid Rentería ha buscado apropiarse de una imagen que otra compañía ya explotaba; en este caso, Productos Selectos de Agave.
El pleito por el «agandalle» que ha practicado Farid Rentería actualmente se discute en una oposición practicada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
El reclamo no es para menos, porque ocurre en un momento en el que Farid Rentería busca hacerse de la titularidad de la máxima autoridad en el municipio, pero por otro lado también es objeto de reclamos en su vida empresarial privada-pública.
Además, esto ocurre en el mismo contexto en el que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social se ha negado a transparentar las empresas tutoras que fueron beneficiadas con mano de obra gratis de Jóvenes Construyendo el Futuro a su paso por Quintana Roo.










Con Información; El Sol Quintana Roo.


