
Gobernadores, dirigencias estatales de Morena y los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) salieron en bloque a respaldar a su presidenta nacional, Ariadna Montiel Reyes, tras los señalamientos en su contra de que la morenista tiene vínculos con el narcotráfico.
A través de un pronunciamiento conjunto, publicado primero por la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, los 24 mandatarios estatales de la llamada Cuarta Transformación rechazaron lo que calificaron como difamaciones, incluyendo a la gobernadora de Quintana Roo María Hermelinda Lezama Espinosa, señalada igualmente en notas periodísticas curiosamente por los mismos señalamientos que le hacen a Montiel.
La gobernadora de Chihuahua aseguró que en el encuentro le dijo a la presidenta que la dirigente de Morena tenía vínculos con el crimen organizado, lo que generó una actitud defensiva como era de esperarse ya que es un señalamiento contra un militante de Morena.
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, aseguró que Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, está vinculada con el crimen organizado y que durante su reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum se lo hizo saber.
En entrevista con Carlos Loret de Mola en Latinus, la gobernadora afirmó que en el estado se comentaron los nexos de la exsecretaria del Bienestar cuando aspiró a la gubernatura de Chihuahua.
“Está vinculada con el crimen organizado (…) ella cambió su residencia al estado de Chihuahua, pasó varios años en Chihuahua, incluso aspiró en un momento a la gubernatura de Chihuahua y se habló mucho de eso“, declaró.
Campos añadió que Montiel ha comprado varias propiedades en la capital del estado y en el municipio de Guachochi, ubicado en la Sierra Tarahumara.
“Usted le dijo a la presidenta que Ariadna Montiel estaba metida en el narco”, preguntó Carlos Loret de Mola. “Sí”, contestó la gobernadora.
Asimismo, detalló que después de esas declaraciones la presidenta le contestó a la defensiva y la acusó de que ella era la que estaba involucrada con el crimen organizado.
Tras esos señalamientos, la gobernadora intentó atenuar la conversación y abordar los acuerdos de seguridad a los que llegó con el secretario Omar García Harfuch.
Sin embargo, declaró que el funcionario no le ha dado seguimiento a los puntos en común que llegaron en el encuentro de abril.
“No se le ha dado seguimiento a los acuerdos que tuvimos. Entonces, pues queda muy claro que él sigue teniendo un grillete porque la presidenta sigue enojada, porque la presidenta no quiere que le vaya bien a Chihuahua, porque la presidenta no está bien con la gobernadora, porque la presidenta pues tiene este desamor con el país vecino, con los norteamericanos, que no es responsabilidad nuestra”, afirmó.
La tensión entre Maru Campos y Sheinbaum se tensó en abril pasado, cuando se reveló que dos agentes estadounidenses habían operado en suelo mexicano durante el desmantelamiento de un laboratorio clandestino para la elaboración de la droga en el municipio de Morelos, ubicado en la Sierra Tarahumara.
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