
Las imágenes difundidas desde el interior del Congreso del Estado de Quintana Roo han generado indignación.
En ellas se observa a un grupo de personas jugando futbolito dentro del recinto legislativo, el mismo que fue declarado Patrimonio Cultural por el propio Congreso mediante el Decreto 329 de 2019, junto con los murales del maestro Elio Carmichael.

Aún más delicado resulta que, de acuerdo con la información difundida, entre las personas participantes se encontraba la esposa del titular del Órgano Interno de Control del Congreso Luis Jorge Mezquita Altamirano.

El Poder Legislativo está obligado a dar una explicación clara: ¿quién autorizó esta actividad?, ¿se respetaron los protocolos para la protección del inmueble?, ¿habrá consecuencias para los responsables?
Cuando se trata del patrimonio de las y los quintanarroenses, no puede haber privilegios ni impunidad. Si existió una falta, debe investigarse y sancionarse de manera ejemplar, por parte del actual presidente de la Jugocopo el diputado Renán Eduardo Sánchez Tajonár, a ver si se atreve.


