
>Los datos de homicidios dolosos que la FGE proporciona al registro federal no refleja los casos que se conocen a diario
CANCÚN, QUINTANA ROO. Marzo 2026. – Bajo una estrategia de silencio y manipulación estadística, el gobierno del estado de Quintana Roo bajo la administración de la morenista María Elena Hermelinda Lezama Espinosa continúa intentando ocultar la gravedad de la crisis de inseguridad que atraviesa la entidad, presentando cifras oficiales que parecen pertenecer a un estado en paz, mientras las calles cuentan una historia radicalmente distinta.
La desconexión entre la realidad documentada y los reportes oficiales ha llegado a niveles alarmantes, evidenciando un esfuerzo sistemático por minimizar el impacto de la violencia ante la opinión pública.
La prueba más contundente de este maquillaje de cifras se presentó entre el miércoles y el jueves de esta semana.
Mientras el recuento diario documentado por medios locales y testigos presenciales arrojó un saldo de ocho homicidios dolosos, el reporte oficial del gobierno federal —basado en los datos que el propio estado le proporciona—, apenas registró un homicidio el miércoles y dos el jueves.

Esta discrepancia no es un error de cálculo, sino una omisión que insulta a las víctimas y a la ciudadanía.
La jornada del miércoles fue particularmente violenta. En Cancún, una mujer fue ejecutada a balazos en plena avenida Tulum, en la Supermanzana 23, a la vista de todos.
Horas más tarde, en la colonia Donceles 28, un hombre fue ultimado a tiros.
La noche cerró con una masacre en el bar Carbonero, en la Supermanzana 510, donde tres hombres perdieron la vida bajo ráfagas de balas.
Simultáneamente, en el sur, en la comunidad de Subteniente López, fue hallado el cuerpo embolsado de un hombre.
En total, seis vidas perdidas en un solo día que el estado intentó reducir a una sola en las estadísticas.

El jueves la violencia no dio tregua, sumando la ejecución de un hombre y una mujer en la colonia La Guadalupana de Playa del Carmen.
Para el registro oficial, este doble homicidio pareció ser el único evento relevante, ignorando el rastro de sangre dejado el día anterior.
Este ocultamiento de la cifra real de homicidios no solo es una falta de transparencia, sino una negligencia que impide dimensionar el verdadero poder de los grupos criminales en la entidad.
Al reportar menos del 40 % de los asesinatos ocurridos, el gobierno de Quintana Roo no solo maquilla su gestión, sino que abandona la búsqueda de justicia, convirtiendo los homicidios en simples números inexistentes en una base de datos diseñada para no incomodar al poder.
El gobierno de Mara Lezama supero en varios aspectos al del ex gobernador Carlos Joaquín, supero las cifras en Homicidios, desapariciones, violaciones, trata de personas, delitos de derecho de piso y sobro todo en CORRUPCIÓN.
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